Hola, si estás leyendo esto es porque estás dentro de las primeras personas que empezaron a seguir la historia de cómo construí mi primera destilería de whisky en la Patagonia Chilena.
Pero si bien vivo en Chile no soy chileno, sino que soy Argentino y me tocó viajar desde el sur de Chile hasta Buenos Aires, pero el viaje más allá de que la intención era llegar a mi familia para ver la final de la Copa del Mundo lo que más me impactó fue otra cosa; en la Argentina hay 51 destilerías de whisky activas. Si, si, leíste bien.
Como primera parada en el viaje fue pasar por Bariloche aproveché y visité la Destilería Madoc, de Pablo Tognetti. Allí encontré una destilería con más de diez años fabricando whisky en la Patagonia Argentina. Sé que hay otras destilerías por Patagonia pero Pablo fue el primero en querer abrirme las puertas y no podía faltar, así que fui.
Hablamos del whisky argentino, del agua de la Patagonia, de su proceso, las maltas, las levaduras, las barricas, sus alambiques, las ventas, el mercado, la humedad y después me dejó comentarle sobre el lugar donde vivo y su primera pregunta fue sobre la humedad, y quedó sorprendido por mi respuesta porque si bien estamos en la misma latitud entre Puerto Varas y Bariloche, la humedad y las lluvias de aquí son más parecidas a las de Escocia cuando la zona continental de Bariloche es más cercano a zonas secas de Estados Unidos. Mismo paralelo sur, dos whiskies muy distintos.
Obvio que me traje una botella, y me saqué fotos con sus alambiques de origen también argentino. Me debe el dato de quién se los construyó pero quedamos en que cuando le pregunte me lo compartiría porque él tiene dos equipos de 1200 y 800 litros, y yo apenas podría empezar con algo cercano a los 150 litros.
Pablo es una gran persona, no duden si están por Bariloche acercarse a la destilería Madoc a comprar uno de sus whiskies porque, además de que fueron premiados, son realmente un producto del lugar, muy argentino.

Vista de los alambiques en Destilería Madoc, Bariloche. Argentina.
El viaje seguía, porque el destino final era llegar a Buenos Aires para ver la final Argentina-España con mi gran familia, hermanos, tíos, etc, pero mientras pasábamos por pueblos de la ruta 5 sobre la extensa llanura de La Pampa mi copiloto me dice - ¡Mirá ahí!, ¡Hay una destilería! - Cosa que hice y miré y vi una fábrica muy grande con una pared vidriada donde se podían ver muchas barricas apiladas una arriba de otra, pero por la prisa con la que andábamos no llegué a frenar.
Sabía que estábamos por Lonquimay, y que estábamos sobre la ruta 5 así que empezamos a buscar en internet datos de destilerías de whisky en Lonquimay hasta que dimos con un artículo de un diario local pampeano. “En lonquimay se produce el primer whisky pampeano” contaba el título.
Cuento corto, la vuelta a Puerto Varas tenía una parada obligada. Así como fue a la ida pasar por Madoc, a la vuelta teníamos otro plan. Pude ponerme en contacto con Ignacio y Valentín, las dos personas responsables de lo que está pasando en Lonquimay y coordinamos que a mi vuelta los visitaría.
El día viernes estaban en plena cocción, toda la fábrica operativa, con olor a cebada cociéndose y a vinaza por la última destilación. Son 5000 litros de mosto los que pueden procesar por día, en dos tandas de cocción para luego fermentar y destilar dos veces. Su capacidad me impresionó, porque si bien yo veo todo el tiempo fotos y videos de destilerías grandes en Escocia, Estados Unidos, Japón o Irlanda, no había estado nunca en una destilería así, y menos en Argentina. Quizás exista una más grande, pero para mi fue lo más impresionante que haya presenciado hasta ahora.
Obvio que hay foto.

El alambique 1, en la destilería de Lonquimay, La Pampa. Argentina.
Ahora una con los fermentadores y alambiques de fondo.

Y otra más, desde otro ángulo.

Vista desde el fondo de la fábrica, se puede observar el vidriado que da contra la ruta 5.
¡Qué les puedo decir sobre esta visita! Hablamos también del proceso, el origen de las maltas, las barricas locales y extranjeras, el proceso desde la molienda hasta el embarrilado, los puntos de corte, la maduración, el alambique 1 y el alambique 2, los contenedores del corazón, y la capacidad de producción diaria. ¿Cuándo saldría a la venta la primera botella? Habrá que esperar hasta el año que viene para tener más novedades. Tampoco quiero decir mucho más por respeto a los dueños, pero si el producto final es de la misma calidad de lo que vi en su fábrica entonces otro gran producto local está ejecutándose en tierras argentinas.
Si cruzar mi país desde el paralelo sur hasta buenos aires me mostró ya dos ejemplares de hacia a dónde va la Argentina con el whisky, ¿qué podríamos esperar de aquí a 10 años? y ¿en la Patagonia Chilena? Porque soy un convencido de que Chile tiene también todo el potencial de convertirse, junto con la Argentina, en una región productora de excelentes whiskies. Elijo creer.
Muchas gracias por tu tiempo, tenía pendiente retomar la escritura, espero que te haya gustado y que te interese la temática. Para los próximos envíos tengo planeado otras temáticas, y espero poder volver a viajar y conocer nuevas destilerías. Encontré en el whisky y en esta experiencia algo que no pensaba que tuviera esta industria y es la apertura de sus fundadores y creadores a que otros conozcan sobre ellos.
John Cook.
📍 Patagonia, Chile.
